dimanche 11 novembre 2012

Huelga de Hambre


Hay una crisis en España  - pero no es una crisis económica, es una crisis gastronómica.

Este viernes no hay que hacer una huelga de trabajo, hay que hacer Huelga de Hambre !

Acabo de hacer un viaje a través de la península, de Irún hasta Sevilla, pasando por Burgos y Cáceres, y volviendo por Madrid, Bilbao y Pamplona.  He perdido peso.  He comido mal, y he bebido mal.  En el país que nos ha dado la aceituna rellena de anchoa, el jamón serrano y el vino tinto, hoy día ofrece poco más.

Empezamos con el pan –¿ qué pasa con el pan en España ?  Ya no se puede comprar el pan de mi juventud – duro, salado, con el aroma de levadura natural.  Hasta hace poco, yo visitaba un pequeño pueblo a 30 kilómetros de mi casa para comprar pan – hecho en horno de leña.  El año pasado descubrí que ya no lo hacen de la misma manera, parece ser que lo hacen con leña porque tiene el sabor y textura de cartón.

Ahora, hasta las migas típicas extremeñas se hacen con pan Bimbo.  El vino lo sirven en medio de su segunda fermentación maloláctica, como un champan caliente, el jamón está cortado a máquina como tronchas de plástico, las sopas y las albóndigas se hacen con restos que los perros no comerían, y las ensaladas salen frías del frigorífico, aun en pleno invierno.  Los bares ahora mostran dulces envueltos en plástico en vez de tapas.

¿ Que podemos hacer ?  Cuando nos sirvan algo hecho en la papelera o la fabrica, rechazamos lo.  Hagamos la huelga de hambre antes que comerlo.

Bien se vale que aún quedan algunas islas de bienestar.  En Burgos hay Pecaditos, en Pamplona los bares de la Estafeta, en Zamudio (VI)  Gaminiz, el Hostal Gau Txori, subiendo a Roncesvalles.